El desarrollo de la obra pública ocasionaría el desplazamiento de miles de personas.
La construcción del tren de pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo podría afectar a 450 viviendas y terrenos localizados en el área urbana de la capital coahuilense. El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, indicó que aún no existe una determinación definitiva sobre los inmuebles involucrados ni sobre las medidas que deberán aplicarse en cada caso.
El edil explicó que representantes de la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF) acudieron recientemente a la ciudad para inspeccionar el recorrido contemplado. A partir de esta revisión se busca precisar cuáles propiedades podrían resultar afectadas por la construcción y qué familias tendrían que dejar sus viviendas.
Asimismo, la definición de las reubicaciones corresponderá a la AMF. El organismo deberá establecer tanto el procedimiento como los sitios a los que serían trasladadas las personas involucradas. Por su parte, el Gobierno Municipal de Saltillo dará seguimiento al proceso para conocer la situación de cada propiedad y las acciones previstas para quienes resulten desplazados.






