En Saltillo un joven es rescatado de secuestro virtual

Elementos de la Policía Cibernética de la Comisaría de Seguridad en Saltillo lograron ubicar y poner a salvo a un joven que fue víctima de un secuestro virtual ocurrido el pasado lunes, informó el oficial Antonio Charles.

El funcionario explicó que este hecho se enmarca en una modalidad de extorsión telefónica que continúa registrándose en la región y que, en lo que va del año, ha dejado al menos cuatro casos documentados.

De acuerdo con la información oficial, el joven recibió una llamada en la que los responsables se hicieron pasar por integrantes de una supuesta corporación de seguridad, bajo el argumento de que su línea telefónica se encontraba comprometida. Con ese engaño, le indicaron trasladarse a un punto específico de la ciudad, una plaza comercial, donde supuestamente recibiría atención de una persona que revisaría su situación legal.

Una vez que lograron aislarlo, los extorsionadores le ordenaron no comunicarse con familiares ni responder otras llamadas, además de impedirle el acceso a su cuenta de WhatsApp. De manera simultánea, comenzaron a contactar a sus familiares para exigir un pago, asegurando falsamente que el joven había sido secuestrado.

Antonio Charles detalló que en este tipo de delitos no existe una privación física de la libertad, sino una manipulación psicológica constante mediante llamadas que generan miedo y confusión, obligando a las víctimas a desplazarse por distintos puntos de la ciudad para dificultar su localización.

El joven fue trasladado por varias zonas, entre ellas el Parque Hundido, hasta que, con apoyo de un dron, se detectó a una persona que coincidía con las características físicas y la vestimenta proporcionadas. Posteriormente, fue localizado en las inmediaciones del panteón Santiago, donde se desplegó un operativo que permitió su rescate sin que presentara lesiones ni se realizara el pago del supuesto rescate.

El oficial advirtió que este tipo de extorsiones se facilita por la información personal que los usuarios publican en redes sociales, como direcciones, nombres de familiares, lugares que frecuentan o números telefónicos, datos que son utilizados por los delincuentes para hacer más creíbles sus amenazas.

Señaló que los responsables suelen seleccionar a sus víctimas a partir de la información disponible públicamente en redes sociales, lo que les permite personalizar los engaños y generar mayor impacto emocional durante las llamadas.

Aunque no existe un perfil específico de las personas afectadas, las autoridades indicaron que tanto jóvenes como adultos mayores pueden ser blanco de este delito. En lo que va del año se han registrado alrededor de cuatro casos en la localidad, mientras que en el año anterior la incidencia llegó a fluctuar entre uno y tres casos por semana en ciertos periodos.

La Policía Cibernética exhortó a la población a limitar la información que comparte en plataformas digitales, revisar la configuración de privacidad de sus cuentas, evitar contestar llamadas sospechosas y reportar de inmediato cualquier intento de extorsión a las autoridades, con el fin de prevenir este tipo de situaciones.

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Redacción
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